¿Cómo se si necesito una valoración de suelo pélvico?
Mucho más que incontinencia o postparto
Texto: Iratxe Mugire
Suelo decir que, aunque ahora escuchemos hablar sobre suelo pélvico más que hace unos años, todavía es el gran desconocido pese a ser parte esencial de nuestro cuerpo y de sus funciones.
Y esto supone un problema. Porque el hecho de no conocer qué es y qué funciones tiene nuestro suelo pélvico, conlleva que no sepamos identificar cuándo algo no está yendo bien.
Si a esto le añadimos que desde la medicina y la atención sanitaria se normalizan nuestras disfunciones de forma alarmantemente habitual (nos dicen que es normal que tengamos pérdidas de orina, o que nos duela la penetración o la menstruación), tenemos como resultado que nuestras disfunciones perfectamente evitables no sólo no se previenen ni se tratan a tiempo, sino que se cronifican.
Cuando hablamos de suelo pélvico, además, la mayoría pensamos que sólo es necesario tratarlo cuando hay incontinencia o bien en un postparto. Pero hay muchísimas más situaciones que nos están avisando de que necesitamos una valoración de suelo pélvico con un enfoque integrativo: una mirada de los pies a la cabeza que no sólo se enfoque en una pequeña parte de nuestro cuerpo (y obvie todas las demás), sino nos tenga en cuenta a nosotras con todo nuestro contexto.
Así que hoy te dejo algunas indicaciones para saber cuándo necesitamos una valoración de suelo pélvico.
¿Qué señales y situaciones te están avisando de que necesitas una valoración de suelo pélvico?
Si te identificas con alguna de estas situaciones, aunque te parezca «poquito» o lo hayas dejado pasar durante mucho tiempo, te recomiendo que acudas a valorar tu suelo pélvico:
- Incontinencia: tienes pérdidas de orina, heces o gases; con esfuerzos (como toser o estornudar, saltando o riendo) o cuando tienes la vejiga llena.
- Dispareuniao vaginismo: dolor en relaciones sexuales o en la introducción de la copa menstrual, o dificultad para la revisión ginecológica.
- Prolapso de órganos pélvicos: sensación de bulto o pesadez en la entrada de la vagina o parte baja del abdomen.
- Hernias abdominales o inguinales, o diástasis abdominal.
- Alteraciones del vaciado de la vejiga: dificultad al orinar, sensación de vaciado incompleto, orinar con mucha frecuencia o pasarte la jornada sin ir al baño, sensación de urgencia, infecciones de repetición, etc.
- Estreñimiento crónico, hemorroides, fisuras.
- Lumbalgiacrónica o recurrente, hernias discales.
- Dolor pélvico crónico: sacro, coxis, caderas (tipo trocanteritis).
- Dismenorrea (dolor en la menstruación).
- Endometriosiso sospecha.
- Embarazoo postparto: tanto si ha sido parto vaginal como por cesárea.
- Sintomatología relacionada con la menopausia, molestia por sequedad, etc.
Todas estas situaciones son mucho más habituales de lo que pensamos. Pero que sea común o habitual no significa que sea “normal”. No es normal: nos han enseñado a normalizarlo.
Cómo es un proceso de Fisioterapia de Suelo Pélvico
Claves importantes a tener en cuenta antes de empezar tratamiento de Fisioterapia de Suelo Pélvico
Para ajustar nuestras expectativas y poder empezar con una idea realista de cara a una buena evolución, es interesante que sepamos cómo funciona el proceso de tratamiento.
- La primera consulta es de valoración: elaboramos toda tu historia clínica, realizamos la valoración física (postura, patrón respiratorio, suelo pélvico, etc.) y proponemos un plan de tratamiento totalmente individualizado adaptado a ti y a tu situación.
- Es un proceso: es importante recordar que necesitamos tiempo, constancia y cierta frecuencia de sesiones para solucionar posibles disfunciones, además decompromiso de trabajo por tu parte para integrar nuevos hábitos y patrones de movimiento en tu día a día.
«¿Lo mío tiene solución?»
Esta es una de las preguntas que más habitualmente me hacen las mujeres cuando ya han pasado por consultas de especialistas médicos sin que nadie les haya dado solución (mi opinión: informar adecuadamente y derivar a la especialista indicada para cada caso debería ser obligatorio como parte de una buena praxis en todas las profesionales de la salud).
Por supuesto que la tiene. No es normal nada de lo que nos han dicho que es normal. Casi todo lo que normalizamos tiene solución. Habrá casos en los que podamos revertir la disfunción en su totalidad, pero incluso en los casos de muchos años de evolución y cronicidad, aunque no pudiera revertirse en un 100%, siempre podemos mejorar nuestra situación actual y nuestra calidad de vida.
«¿Online o presencial?»
Lo ideal es que trabajemos de forma presencial (atiendo consulta en Barakaldo, Bizkaia). Pero si vives lejos o no puedes acudir de forma presencial por algún otro motivo, y te interesa mi perspectiva, también podemos trabajar online.
Recuerda: ante la duda, siempre consulta. Lo que te pasa sí tiene solución.
Iratxe Mugire ¿Hablamos?
Fisioterapia de Suelo Pélvico & Sexología con perspectiva feminista